Las mudanzas para los niños
Para que ellos puedan enfrentarla con la máxima serenidad
En la red se pueden encontrar articulos que se adentran en los aspectos psicológicos relativos a los niños durante las mudanzas; delegamos a estos sitios para profundizar el argumento, aquí nos limitaremos a exponer unos criterios de base y la premisa que sentamos es que los padres, más de todos, san como tratar sus hijos para hacerlos sentir bien, en dependencia de su edad y de la capacidad individual de enfrentar ciertas situaciones.
La mudanza es considerada un evento muy estresante, como una pequeña catástrofe: igualmente a los adultos, los niños experimentaran este estado de ánimo. A los más pequeños tiene que ser asegurada la máxima tranquilidad durante los días del traslado, por este motivo sería una buena idea dejarlos cerca de los parientes estrechos o cerca de una baby sitter.
Los niños más grandes pueden tomar parte
a las operaciones de mudanza ayudando por lo que pueden hacer: este
servirá para hacerlos sentir muy gratificados en el tomar
parte a
un trabajo junto a sus padres.
En este caso es imprescindible asignarles atribuciones leves y no
permitirles de levantar cargas que podrían resultar
demasiado
pesadas.
Es también muy importante preparar los niños mucho tiempo antes al día de la mudanza empezando a explicarles, en los detalles que les atañeran, en cosa consistirá la mudanza: todos los muebles y las cosas desmontadas, un poco de nerviosismo en la casa, unos dias de incomodidad y personas extrañas que se ocuparan, con discutible gracia, de sus juegos y efectos personales.
Solucionado el problema principal relativo a los niños, podemos ocuparnos de los animales y de las plantas.