La mudanza en síntesis
Si no tienes tiempo para leer todo, aquí está el resumen para ti
La mudanza tiene que ser preparada unas semanas antes de la fecha establecida, de modo de disminuir la cantidad de trabajo en los días más críticos. Si no has decidido hacerla de por ti, la primera cosa es pedir un presupuesto a las emepresas.
Reservar la mudanza acerca de dos meses antes de la fecha establecida asegurará cierta disponibilidad de fechas; reservarlo al último momento, especialmente en los meses "calientes" (mayo, junio y julio), puede significar tener que adaptarse o pagar más el servicio.
A veces las empresas de mudanzas proveen todo el material necesario para el imbalaje, que entregan directamente en la casa, comprendente cajas de diferentes dimensiones, cinta, plástico pluriball: es conveniente pedir expresamente de especificarlo en el presupuesto. Averiguar que la empresa tenga una póliza de seguro contra los daños que puede causar a los objetos del cliente: de ordinario, su número está mercado en el presupuesto. Cerciorarse también que la empresa utilice un elevador para el transporte de los materiales, a menos que no se trate de un primer piso o del suelo. Si el elevador será situado en el suelo público, podría ser necesario un permiso especial de ocupación: averiguar quien tendrà que solicitarlo.
Tendrás que informar de tu mudanza las siguientes
empresas de servicios (si vives en condominio, pregunta
también al administrador):
Electricidad, gas, agua, teléfono; contacta la empresa de
correo para entregar en otro lugar o parar la correspondencia dirigida
a ti. Avisa el registro civil del municipio que abandonas y pregunta de
cuales otras incumbencias tienes que encargarte personalmente y cuales
entidades serán avisadas de manera automática.
Acerca de un mes antes de la fecha de la mudanza, hay que empezar a llenar las cajas con los objetos que se prevee de no utilizar: la mayor parte de los libros, los platos y los vasos, los vestidos de la temporada precedente. Atención a poner el plástico pluriball (hojas con burbujas de aire) entre todas las cosas en cerámica, vidrio o de todos modos frágiles: al contrario, pueden dañarse durante el transporte. Si acaban las cajas, compran otras o pidelas a la empresa de mudanzas: ¡no dejar objetos sueltos en el transporte!
Es muy importante escribir sobre todas las cintas que cierran
las cajas su contenido: cuando se llega en la casa nueva, siempre
ocurre que se necesita algo antes de haber abierto todo y esta astucia
será muy de ayuda.
Las últimas cajas contendrán el material
indispensable y urgente, por este motivo es conveniente especificar
mejor su contenido: serviran como kit de emergencia.
Los medicamentos y los valores tienen que ser llevados
personalmente: para los medicamentos, prestar atención a las
modalidades de conservación y a mantenerlos lejo al alcance
de los niños, especialmente durante el transporte.
Reservar el fontanero para la tarde o para el día
después de la mudanza: ¡los enlaces del gas para
la estufa, caldera etc., si necesarios, pueden ser efectuados solo por
personal habilitado!
Dos semanas antes de la mudanza es conveniente empezar a
consumir los alimentos ultraconjelados: todos los que están
en el conjelador tendran que ser terminados porqué muy
dificilmente sobrevivirían al evento. Trés o
cuatro días antes, es mejor empezar a consumir los otros
alimentos que se encuentran en el frigorífico, de modo de
poderlo limpiar con cuidado el día antes de la mudanza.
Recuerda de desmontar la parábola para la
recepción del satélite y si tienes
niños pequeños, organiza su custodia.
Efectua una o dos copias de las llaves de la nueva vivienda para
entregarlas a la empresa de mudanza, a tu familia y a tu colaboradores.
El día de la mudanza, al momento de abandonar la
casa vieja, baja el interruptor general de la red eléctrica,
cierra el agua y el gas, apuntando las indicaciones de los respectivos
contadores.
En la casa nueva, abre primero las cajas con el material más
urgente y ponlo entre sus muebles: ¡recuerda que las plantas
contenida en las cajas tienen la precedencia!
¡...feliz mudanza!